| Remarks for 4th of July Event
July 2, 2005
Esta mañana, recibí la trágica noticia de la muerte de uno de los miembros del cuerpo de guardia de los infantes de marina de la Embajada, el Sargento Jorge Saucedo. La causa de su muerte todavía es desconocida.
Ahora les pido a todos que nos unamos en un momento de silencio en memoria del Sargento Saucedo, y de todos los soldados que han entregado sus vidas por la libertad y la paz.
MOMENT OF SILENCE
Para los estadounidenses, el cuatro de julio la fecha en que nuestros Padres Fundadores adoptaron la Declaración de
Independencia en mil setecientos setenta y seis – es un día de celebración.
Pero es también un día de reflexión.
En medio de los desfiles, las barbacoas en los jardines y los fuegos artificiales, también recordamos lo afortunado que hemos sido como pueblo. Recordamos con gratitud y
humildad cuánto de nuestra fuerza y prosperidad se lo debemos a los
perdurables ideales establecidos en la Declaración de
Independencia: que todos los hombres son creados iguales, que la libertad es un derecho
inalienable y que el justo poder de los gobiernos se deriva del
consentimiento de los
gobernados.
Disfrutamos de las generosas y abundantes bendiciones de la libertad, pero también sabemos que aún debemos enfrentar muchos
desafíos, tanto en casa como afuera, particularmente en lugares como Iraq, donde las semillas de la libertad apenas acaban de ser plantadas. Estamos agradecidos por el apoyo que paises amigos como El Salvador nos dan para cultivar esas semillas. Un país que comparte nuestros ideales y sabe perfectamente bien que la libertad no es y nunca ha sido libre ni de pena ni de sacrificio.
Celebremos nuestra libertad y su poder para inspirar y para convertir el odio en esperanza. Y también traigamos a la memoria los
sacrificios que miles de hombres y
mujeres han hecho y aún hacen para asegurar las bendiciones de la libertad.
Muchas gracias.

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