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Peace Corps Swearing-in
August 18, 2005
Es un honor participar en esta ceremonia de juramentación de voluntarios del Cuerpo de Paz en El Salvador. Los felicito por haber cumplido un período muy exigente de
capacitación durante el cual sus “familias salvadoreñas” les han mostrado la belleza de este país y su gente.
Los Estados Unidos y El Salvador tienen muy buenas relaciones – sociales, económicas, y políticas. El Salvador fue el primero en ratificar el tratado de libre comercio con los Estados Unidos, conocido como CAFTA. Ya que nuestro Congreso también ha aprobado el CAFTA, estamos trabajando fuerte para poder aprovechar las oportunidades que CAFTA
ofrecerá.
Ustedes saben que el debate sobre el CAFTA fue muy fuerte. Es cierto que CAFTA implica cambios, y puede tener un impacto negativo para algunos sectores.
Pero estoy convencido de que El Salvador necesita más que nada más puestos de trabajo y más crecimiento económico. El CAFTA no es la solución mágica, pero sí va a ayudar mucho en atraer inversión y crear trabajo aquí.
Y cuando hay más trabajo, hay menos pobreza.
Sus ezfuerzos en las comunidades tales como la enseñanza de inglés y el desarrollo municipal puede dar a la gente herramientas importantes para aprovechar las oportunidades de CAFTA.
El Salvador también necesita mejor seguridad pública. Ya conocen el problema complicado de las pandillas. Creo que la Policía Nacional Civil está haciendo mucho para combatir el crimen y proteger a la gente, pero todos sabemos que la prevención de violencia es otro elemento necesario.
Tendrán una oportunidad de ayudar en la formación sana, positiva, y duradera de la juventud salvadoreña – los futuros líderes de este país – y evitar que ellos se involucren en maras. Les invito a entregarse con todo su
entusiasmo y talento a la gente, especialmente a los jovenes en las comunidades donde van a trabajar.
Como voluntarios, ustedes forman parte informal de la Embajada de los Estados Unidos aquí. Eso conlleva una gran responsabilidad. Igual que yo, ustedes representan nuestra patria veinti cuatro horas al día. La imagen que tendrán los Salvadoreños de nosotros, los “gringos,” depende mucho de ustedes. Yo confio en que cada uno de ustedes será un modelo de gentileza, dedicación a su trabajo, y honestidad.
Sus experiencias aquí como los desafíos que enfrentarán tendrán un impacto importante en sus vidas. Les deseo mucha suerte a lo largo de su servicio como voluntarios del Cuerpo de Paz.
Ahora estamos listos, y me siento orgulloso, de poder tomar su juramento.

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